Luxación Rotuliana En Perros: Síntomas, Diagnóstico Y Tratamiento

404

La luxación rotuliana en perros ocurre cuando la rótula (rótula) del perro se luxa de su posición anatómica normal en el surco del hueso del muslo (fémur). Cuando la rótula de un perro está dislocada de la ranura que sale del muslo, solo se puede regresar a su posición una vez que se hayan relajado los músculos cuádriceps ubicados en las patas traseras de la mascota. Es por ello, que es habitual observar como las personas sostienen las patas de los perros que padecen de esta condición durante varios minutos.

Una rótula dislocada es una de las anomalías más comunes de la articulación de la rodilla en los perros; algo que debe tener presente, es que esta patología suele ser bastante común en aquellas razas que son consideradas como perros de juguete, es decir razas pequeñas o que tienden a sufrir problemas de sobrepeso como los chihuahuas, pekineses y demás especies terrier; las hembras de cada raza tienen más probabilidades de padecer esta enfermedad que los machos.

Cómo ocurre una luxación rotuliana en perros

Como te comentamos con anterioridad, las luxaciones rotulianas en los perros tienden a producirse una vez que la rótula del animal se ha dislocado o deslizado fuera de su eje o posición habitual.  Las rótulas dislocadas generalmente se deben a un defecto congénito, pero también pueden ser el resultado de un trauma. Esta condición es la más común en razas jóvenes, pequeñas o de juguete, que incluyen:

Ciertos perros de raza grande también están predispuestos a la luxación patelar, especialmente si padecen displasia de cadera. El tratamiento varía de acuerdo con la gravedad o grado de la luxación, pero el pronóstico suele ser bueno. La rótula puede dislocarse por una variedad de razones, generalmente debido a un defecto congénito que impide que la rótula permanezca asentada en su surco. Muchos casos de luxación rotuliana son leves y no requieren tratamiento quirúrgico, sin embargo, en casos más severos o persistentes, se necesitará cirugía para prevenir futuras complicaciones.

Síntomas más comunes de luxación rotuliana

Algunas de las sintomatologías más comunes que se evidencian durante una luxación rotuliana en perros, dependerán básicamente de la gravedad de la misma o de la persistencia que pueda tener la afección, además de la progresión de artritis degenerativa que pueda padecer el animal. Típicamente, un perro con una rótula dislocada exhibirá un movimiento anormal prolongado de la extremidad posterior, saltos ocasionales o cojera de extremidades traseras, y cojera repentina.

Es muy raro que el perro afectado manifieste dolor o algún tipo de incomodidad una vez que la rótula esta fuera de su eje, el único momento en que sentirá verdadero dolor, será cuando la rótula se desplace fuera del penacho del muslo.

Los síntomas de la luxación rotuliana varían de acuerdo con la gravedad de la afección e incluyen:

  • Cojera o anomalía
  • Renuencia a colocar peso en la extremidad
  • Incomodidad

Los signos clínicos a menudo son intermitentes y repentinos. Su perro puede exhibir un modo de andar irregular durante unos pocos pasos, por lo general con una extremidad levantada del suelo, antes de reanudar una caminata normal.

También te recomiendo leer...

Urticaria
Miositis
Disfunción Cognitiva

Tipos

Hay dos tipos de luxación patelar en perros: medial y lateral:

  • La luxación medial, que es la forma más común, ocurre cuando la articulación del perro se desliza hacia la pierna opuesta. Esto evita que el perro extienda la rodilla con normalidad, aunque muchas veces la rótula se desliza hacia su posición después de unos pocos pasos.
  • Con la luxación lateral, la rótula se desliza hacia el exterior de la pierna, lejos del cuerpo. Esta forma de luxación rotuliana tiende a afectar al perro más severamente y es más común en perros de razas grandes, donde los problemas de cadera pueden llevar a huesos desalineados en las piernas.

Causas de la luxación rotuliana en perros

La luxación de la rótula se produce cuando la rótula se sale de la ranura en la que normalmente se asienta. Este surco es menos profundo en muchos perros de raza pequeña o de juguete, como los terriers Chihuahuas, Malteses y Yorkshire, lo que resulta en una predisposición genética para la enfermedad. Una rótula también puede dislocarse como resultado de un trauma, y ​​ha habido un aumento en las ocurrencias en perros más grandes, incluidos Akitas, Boxer y Golden Retrievers.

Diagnóstico

La mayoría de los casos de luxación patelar en perros pequeños se diagnostican desde el principio cuando el cachorro comienza a mostrar irregularidades en su forma de andar. Si la rótula se luxa en el momento de su visita al consultorio, el veterinario puede diagnosticar fácilmente la afección con un examen físico de la extremidad afectada. El diagnóstico se puede confirmar a través de rayos X, que también ayudan a determinar la extensión de la afección y revelar la forma de los huesos.

La luxación patelar a menudo se gradúa según la gravedad, con niveles que van del 1 al 4. Con la luxación de grado 1, la rótula se asienta normalmente pero puede luxarse ​​bajo una ligera presión debido a la poca profundidad del surco. Los grados 2 y 3 son más severos, aunque la articulación generalmente aún se puede reemplazar manualmente. Una luxación se clasifica como grado 4 si la articulación se encuentra fuera de la ranura en todo momento y no permanecerá asentada si se reemplaza. El tratamiento depende de la severidad de la luxación, por lo que es importante que el veterinario reciba suficiente información para calificar la condición de su perro de manera apropiada.

Tratamientos

El tratamiento varía de acuerdo con el grado que el veterinario diagnostique.

Tratamiento de apoyo

Si a su perro se le diagnosticó luxación de grado 1, no se recomienda la cirugía. En cambio, puede ayudar a prevenir que la rótula se salga de su lugar con ejercicio regular y nutrientes de apoyo. Es sumamente importante reducir el estrés ejercido sobre la rodilla al garantizar que su perro tenga el peso adecuado para su tamaño y fortalecer los músculos que lo rodean mediante el ejercicio diario. Los suplementos nutricionales, como la glucosamina y la condroitina, brindan soporte a la articulación y a sus tejidos circundantes.

Tratamiento quirúrgico

Por lo general, se recomienda la cirugía para patelar luxada con clasificación 2 o superior y es necesaria para el grado 4. Hay diferentes tipos de operaciones disponibles, aunque el objetivo siempre es reemplazar la rótula según su posición normal sugerida y evitar deslizamientos futuros. Esto se puede lograr profundizando la ranura en la que se asienta la rótula o apretando la cápsula articular para evitar el deslizamiento. En casos más severos, es posible que los huesos de las piernas deban girarse nuevamente a la posición correcta como parte del tratamiento.

Recuperación de la luxación rotuliana en perros

La mayoría de los perros se recuperan por completo una vez que se ha reemplazado la rótula, aunque deberá restringir la actividad de su perro hasta que el sitio quirúrgico haya cicatrizado. Proporcione un lugar tranquilo donde su perro pueda descansar y asegúrese de que no muerda ni mastique las incisiones. Si el veterinario prescribió antibióticos como medida preventiva contra la infección, asegúrese de administrar el curso completo.

Lo más probable es que su perro comience a utilizar la pierna afectada de nuevo en una o dos semanas después de la cirugía. Si su perro todavía se muestra reacio a colocar peso en la pierna varias semanas después del tratamiento, comuníquese con el veterinario y pregúntele cómo puede volver a entrenar a su perro para usar esa pierna. Los exámenes de seguimiento pueden ser necesarios, dependiendo del tratamiento. En todos los casos, continúe monitoreando a su perro para detectar signos de una articulación desplazada, ya que la afección puede reaparecer o presentarse en una rodilla diferente.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here