Epilepsia En Perros: Signos, Síntomas, Tratamiento Y Más

408

Como propietario de un perro, es importante entender que tu amigo de cuatro patas comparte muchas preocupaciones de salud comunes con los humanos. Por ejemplo, además de condiciones tales como alergias estacionales, diabetes, artritis e incluso cáncer, su perro puede tener convulsiones al igual que los humanos. De hecho, la epilepsia en perros es uno de los trastornos caninos neurológicos a largo plazo más comunes.

Una condición crónica que hace que los perros sufran convulsiones repetidas, la epilepsia puede ser una fuente de gran angustia para los dueños, especialmente si es la primera vez que presencia este trastorno en su querida mascota. Sin embargo, con la educación adecuada, el tratamiento y un gran nivel de conciencia, puede ayudar a preservar la calidad de vida de su perro y minimizar ciertos factores desencadenantes junto con la orientación y supervisión de su veterinario.

Epilepsia en perros: Cómo entender la condición de su perro

Para la mayoría de los perros, la epilepsia es una enfermedad de por vida que requiere una rutina regimentada de atención y tratamiento según lo prescrito por su veterinario. Una convulsión canina es el resultado de impulsos eléctricos anormales en el cerebro que provocan alteraciones repentinas pero a corto plazo en el comportamiento y los movimientos físicos de su perro.

La epilepsia, también conocida como estado epiléptico, es un término general para los trastornos neurológicos que causan convulsiones recurrentes y pueden durar períodos de tiempo más largos. Estas convulsiones pueden ser causadas por traumas, toxinas, tumores cerebrales, infecciones o problemas con la sangre u órganos de su perro. Su perro puede o no perder el conocimiento con este tipo de convulsiones. Si su perro experimenta más de un episodio de convulsiones, es posible que se lo diagnostique como epiléptico.

Hay una variedad de causas para la epilepsia en perros, como tumores cerebrales, toxinas, niveles bajos de azúcar en la sangre, problemas con órganos específicos y más. Aunque existe una gran variedad de causas, a veces desconocemos las causas de las convulsiones. Esos tipos de ataques se llaman idiopáticos. Algunas razas tienen una mayor predisposición a la enfermedad. Ciertos tipos de convulsiones también son de naturaleza genética y, por lo tanto, hereditarios. Como resultado, la mayoría de los expertos recomiendan no criar perros que hayan sido diagnosticados como epilépticos, ya que el rasgo puede transmitirse a la descendencia.

Signos de que su perro puede ser epiléptico

Si cree que su perro puede estar sufriendo de epilepsia canina, es crucial que haga una cita con su veterinario inmediatamente para una evaluación física completa, especialmente si es la primera vez que tiene una convulsión.

Una vez que el médico de su mascota haya llevado a cabo un examen completo, que incluye análisis de sangre y otras pruebas, considerará si su perro ha tenido al menos dos episodios de convulsiones separados con más de 24 horas de diferencia. Debido a que ciertos signos pueden ser sintomáticos de otras enfermedades o condiciones de salud subyacentes, es importante proporcionar a su veterinario toda la información posible sobre la enfermedad de su mascota durante su visita.

Algunos síntomas primarios de la epilepsia en perros incluyen:

  • ‘Pateo’ de las piernas (como si estuviera pisando agua)
  • Colapsar o caer hacia un lado
  • Exceso de babeo o espuma en la boca
  • Ladrido o lloriqueo frenético
  • Cabeza temblando
  • Incontinencia (pérdida del control intestinal / urinario normal)
  • Ataques de ataques irregulares que comienzan y terminan repentinamente
  • Pérdida de consciencia
  • Cambios mentales / conductuales marcados
  • Convulsiones leves (como movimientos espasmódicos)
  • Sacudidas musculares y espasmos (especialmente notados en la cara)
  • Señales de pánico, desconcierto o confusión; mirada aturdida o “lejana”
  • Rigidez de las extremidades
  • Dientes mordiendo; masticación
  • Pérdida temporal de visión
  • Temblores y temblores incontrolables
  • Vómito
  • Debilidad
  • Ataques epilépticos con síntomas que parecen similares cada vez

Además de reconocer los signos y síntomas de la epilepsia en perros, es útil hablar con franqueza con su veterinario y formular cualquier pregunta que pueda tener sobre atención preventiva, medicamentos, tratamiento, dieta e incluso posibles desencadenantes de la epilepsia canina.

Saber cómo se ve un ataque de un perro y cómo reaccionar puede ser invaluable para avanzar en la gestión de la epilepsia de su mascota. Hay varias causas de convulsiones en su perro, incluyendo insulinoma (bajo nivel de azúcar en la sangre) en perros mayores, hipoglucemia (otra forma de bajo nivel de azúcar en sangre) en cachorros y toxicidades (como ingerir ciertos tipos de alimentos, insecticidas o veneno para ratas) en perros de todas las edades.

Causas de la epilepsia en perros

Hay muchas razones diferentes por las que su perro puede sufrir una convulsión, mientras que otras son prevenibles, otras pueden estar relacionadas con enfermedades o incluso genéticamente. Esta sección analiza los tipos de epilepsia que se encuentran en los perros y las afecciones convulsivas relacionadas, junto con otras causas comunes de convulsiones caninas.

En el caso de la epilepsia canina, hay numerosos factores que deben tenerse en cuenta, incluidas las enfermedades que pueden causar convulsiones y conducir a estados epilépticos. Más específicamente, la epilepsia se puede clasificar en dos distinciones: estructural, mientras que una causa subyacente se puede identificar en el cerebro, e idiopática, mientras que no hay una causa subyacente identificable; en el segundo caso, a menudo se presume que existe una predisposición genética o que la causa es desconocida.

También te recomiendo leer...

Urticaria
Miositis
Disfunción Cognitiva

  • Epilepsia idiopática: por lo general, una combinación de factores genéticos y ambientales, la epilepsia idiopática con mayor frecuencia afecta a perros de mediana edad (6 meses a 6 años) en los que parece no haber una causa subyacente para las convulsiones repetidas. Para que su veterinario pueda diagnosticar adecuadamente la epilepsia idiopática, deberá descartar ciertas causas, como enfermedades específicas o enfermedades. Su veterinario basará su diagnóstico en el historial médico de su perro, exámenes de laboratorio (sangre y / u orina) y un examen neurológico. Además, puede optar por realizar una resonancia magnética (escáner cerebral), así como una derivación espinal (es decir, analizar su fluido cerebroespinal) para investigar más a fondo las posibles causas de las convulsiones de su perro.
  • Epilepsia estructural: para algunos perros que experimentan convulsiones, la causa subyacente puede estar directamente relacionada con la función cerebral. Su veterinario podrá determinar la naturaleza exacta de las anomalías cerebrales en cuestión, que pueden ir desde obstrucción y suministro insuficiente de sangre hasta sangrado, infección, inflamación, traumatismo craneal, tumores cerebrales, problemas de desarrollo e incluso enfermedades cerebrales degenerativas. El médico de su perro podrá diagnosticar el problema mediante una resonancia magnética y / o un análisis de líquido cefalorraquídeo (LCR o punción lumbar).
  • Ataque reactiva: esta afección es el resultado de problemas metabólicos, como un bajo nivel de azúcar en la sangre, insuficiencia renal o insuficiencia hepática.

Otras causas comunes de epilepsia en perros incluyen:

  • Genética y raza: en el caso de la epilepsia genética, los síntomas suelen aparecer entre los 10 meses y los 3 años de edad, pero en ciertos casos, puede aparecer tan pronto como a los 6 meses y hasta los 5 años. Como se mencionó anteriormente, hay ciertas razas que son más propensas a la epilepsia y otras formas de convulsiones.
  • Factores ambientales: Proteger a su perro de materiales venenosos (incluidos los que se encuentran en su hogar y en el exterior) es un área donde su debida diligencia puede salvar a su perro del peligro. Las toxinas pueden presentarse de varias maneras, incluidos alimentos, pesticidas, productos químicos nocivos y otras sustancias peligrosas que pueden provocar complicaciones en la salud, como convulsiones. Asegúrese de proteger su casa de las mascotas y siempre controle las actividades de su perro con cuidado para evitar la ingestión accidental de materiales tóxicos.

Las lesiones en la cabeza también son otro accidente común que puede ocurrir en cualquier momento. Por lo tanto, es importante mantener a su perro lo más seguro posible y practicar precauciones siempre que sea posible, especialmente alrededor de su casa, durante los viajes en automóvil y mientras camina. Usar el sentido común y el buen juicio a veces puede ser la medida de seguridad más grande cuando se trata del bienestar de nuestra mascota.

  • Problemas de salud: hay ciertos problemas de salud que pueden causar episodios de convulsiones en su perro; estas afecciones incluyen, entre otras, anemia, enfermedad renal, enfermedad hepática, cáncer cerebral, encefalitis, problemas de electrolitos y anormalidades en la presión arterial (muy alta / muy baja).

También se debe tener en cuenta que los perros machos son más propensos a las convulsiones que las perras. Además, la edad a la que su perro experimenta su primer episodio convulsivo puede determinar si continuará o no durante toda su vida, ¿con qué frecuencia puede esperar y el resultado a largo plazo? Discutir el pronóstico de su perro y el tipo de epilepsia puede ayudarlo a comprender mejor su condición, así como a determinar un curso de tratamiento. Dependiendo de la condición específica de su perro, su veterinario puede darle una idea de su esperanza de vida.

Desencadenantes de la epilepsia en perros

En algunos casos, puede notar que su perro tiene ciertos “desencadenantes” que pueden conducir a su ataque. Sin embargo, este puede no ser el caso en todos los perros, y los desencadenantes pueden variar entre cada animal. Muchos dueños de mascotas han notado que la ansiedad juega un papel influyente en los episodios epilépticos de su perro, y han reportado una variedad de situaciones diferentes, incluyendo un cambio en el ambiente o la rutina, tormentas eléctricas, viajes en automóvil y viajes al veterinario, entre otros.

Además, algunos padres de mascotas han notado que sus perros parecen hipersensibles a ciertos tipos de medicamentos y alimentos, que parecen desencadenar convulsiones. Teniendo en cuenta esta información, una de las cosas más proactivas que puede hacer es mantener un diario de convulsiones de los episodios de su perro: al registrar los detalles de cada incidente, puede ayudar a determinar posibles factores desencadenantes ambientales y proporcionarle información útil que pueda ayudarlo a formular un curso efectivo de tratamiento.

Tratamiento para la epilepsia en perros: hable con su veterinario

Aunque la epilepsia suele ser crónica y de por vida, su veterinario puede determinar las mejores opciones de tratamiento para garantizar la calidad de vida de su perro. Ciertos factores como el tipo de convulsión, la frecuencia con que su perro tiene una convulsión y si tiene algún problema con el riñón o el hígado serán factores que influyen en el curso del tratamiento que su veterinario recomienda.

Si su veterinario le receta medicamentos anticonvulsivos, asegúrese de analizar los protocolos de administración a fondo. Además, hacer un seguimiento rutinario de su veterinario para controlar el estado de su perro y su reacción al medicamento es esencial. Debido a que la mayoría de los casos de epilepsia crónica requieren tratamiento de por vida, se requerirán chequeos periódicos y análisis de sangre. El fenobarbital y el bromuro de potasio son dos medicamentos que se recetan comúnmente para la epilepsia del perro. El fenobarbital se utiliza para la epilepsia idiopática y el bromuro de potasio es una receta secundaria que se puede usar si su perro no reacciona bien al fenobarbital.

Además de la medicación, el veterinario de su perro puede sugerir cambios en su dieta. Es posible que desee discutir los beneficios de los suplementos dietéticos y nutricionales para mejorar aún más su salud general y el funcionamiento del cerebro / órgano. También es importante mantener una fuente constante de nutrición (es decir, no cambiar constantemente las comidas para perros, etc.), ya que los cambios en lo que come pueden alterar sus niveles sanguíneos y cómo responden a ciertos medicamentos. Junto con un cambio en la dieta, su veterinario también puede recomendar otras alternativas naturales a los medicamentos recetados para perros epilépticos.

Los avances recientes en medicina incluyen el desarrollo de un nuevo régimen dietético para perros, que puede ayudar a controlar las convulsiones de su perro. Discuta las opciones de alimentos para mascotas con su veterinario, y siempre tenga en cuenta lo siguiente si su perro necesita medicamentos para su epilepsia:

  • Asegúrese de administrar medicamentos a la misma hora todos los días
  • Siempre dales la dosis correcta
  • No detenga ningún tratamiento para ataques de perros sin antes consultar con su veterinario
  • Lleve un diario de las convulsiones de su perro y comparta los resultados con su veterinario para rastrear y monitorear su progreso, así como para ayudar a identificar los “desencadenantes”.

Consejos adicionales para perros con epilepsia

Si su perro sufre de convulsiones o es epiléptico, es comprensible que desee hacer todo lo posible para que esté lo más cómodo posible y evitar ciertas actividades para evitar futuros episodios. Aquí hay algunos consejos útiles que debe tener en cuenta para los padres de mascotas que aún se están familiarizando con este trastorno común:

  • Omita la sal: Los estudios han demostrado que los alimentos y las golosinas con alto contenido de sodio en realidad pueden causar convulsiones si toman medicamentos que contienen bromuro de potasio, así que asegúrese de controlar cuidadosamente la ingesta de sal de su perro y discutir un plan de dieta con su veterinario.
  • Evite la piscina: debido a que su perro puede tener un episodio epiléptico mientras nada, puede correr el riesgo de ahogarse. Por lo tanto, es posible que desee explorar otras formas más seguras de ejercitarse y jugar.
  • Manténgase fresco: durante un ataque prolongado, su perro es propenso a sobrecalentarse. Una de las maneras más fáciles de mantenerlo fresco es poner agua fría sobre sus patas y colocar un abanico cerca para ayudar a bajar la temperatura de su cuerpo hasta que termine el episodio. .
  • Evite la boca y el hocico: Al contrario de lo que se cree, su perro no puede “tragarse” la lengua: asegúrese de mantener las manos alejadas de la boca de su perro durante un ataque, ya que puede romperse o morder. También es imprescindible mantener sus vías respiratorias libres de cualquier obstrucción.
  • Tenga en cuenta la duración del episodio: si su perro tiene múltiples convulsiones seguidas (también conocidas como ” convulsiones en grupos “) o un episodio que dura más de 5 minutos, es importante llevarlo a su oficina veterinaria inmediatamente.

Tranquilizar a su mascota, eliminar los peligros de su entorno (como muebles de bordes filosos) e incluso proporcionarle una almohada si se encuentra sobre una superficie dura son todas maneras en que puede tratar de aliviar su malestar si su perro está teniendo una convulsión.

En última instancia, como padres de mascotas, queremos tratar los ataques epilépticos de la forma más compasiva posible. Dependiendo de la causa subyacente, su veterinario puede ayudar a tratar las convulsiones de su perro para reducir su frecuencia y gravedad.

Video recomendado: Epilepsia en Perros: Qué hacer si tu Perro sufre de Epilepsia Canina

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here