Problemas Urinarios En Gatos | Síntomas, Causas Y Tratamiento

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Los problemas urinarios en gatos pueden ser causados por una serie de problemas en el tracto urinario, que incluyen los riñones, los uréteres, la vejiga y la uretra. Esto podría significar una infección, una lesión, cálculos o algún tipo de bloqueo. Dependiendo del problema específico, el tratamiento abarca desde una dieta especial hasta medicamentos y cirugía.

Problemas urinarios en gatos

Así es como funciona el sistema urinario de un gato: los riñones filtran los desechos y las toxinas de la sangre. Estos productos de desecho se convierten en parte de la orina en los riñones. La orina sale de los riñones a través de tubos estrechos llamados uréteres. Estos vacían su contenido en la vejiga. Luego, cuando un gato orina, la vejiga se vacía a través de un tubo llamado uretra.

Los problemas urinarios en gatos generalmente se agrupan en condiciones del tracto urinario inferior (que comprende la vejiga y la uretra) y el tracto urinario superior (incluidos los riñones y los uréteres).

Estos problemas urinarios pueden dificultar que un gato almacene o pase (elimine) la orina. Los problemas de almacenamiento provocan una fuga inadecuada de orina. Las causas de estos problemas de almacenamiento incluyen problemas de los músculos de la vejiga, problemas del sistema nervioso y lesiones al sistema urinario.

Los problemas de eliminación implican una capacidad disminuida (o una incapacidad) para orinar; las causas incluyen el bloqueo por piedras, cristales, tapones de moco o crecimientos; problemas musculares; y problemas del sistema nervioso. Los gatos con problemas de eliminación generalmente tratan de orinar con frecuencia, pero liberan solo una pequeña cantidad de orina o nada de orina. Esta última condición, la obstrucción uretral completa, es una grave emergencia médica.

Síntomas de problemas urinarios en gatos

Los siguientes signos pueden indicar que su gato tiene problemas con su tracto urinario:

Esforzarse para orinar

La cistitis idiopática felina, también conocida como inflamación de la vejiga, es la causa más común de la enfermedad del tracto urinario inferior en los gatos. Esta inflamación, a su vez, puede provocar tensión al orinar.

Con el tiempo, puede incluso conducir a situaciones más graves y de emergencia, como la formación de cálculos en la vejiga o la formación de un tapón uretral. Esta es una afección potencialmente mortal que hace que el gato (casi siempre un macho) se “bloquee”, es decir, que sea incapaz de orinar.

Intentos frecuentes de orinar

Los problemas urinarios en gatos a menudo hacen que el animal orine una cantidad anormal de veces cada día porque se evacua poca o ninguna micción cada vez. Obviamente, esto es muy frustrante y también peligroso para el gato porque cuando está bloqueado no puede deshacerse de los desechos tóxicos del cuerpo a través de la orina.

Dolor al orinar

El dolor asociado con los problemas urinarios en gatos puede ser tan intenso que algunos se lamerán el área del pene o la zona vaginal (o, en ocasiones, la zona abdominal). Esto como una forma de intentar calmarse. Los gatos con enfermedad del tracto urinario también pueden ser más irritables de lo normal.

Sangre en la orina

Los gatos con enfermedad del tracto urinario a menudo tendrán orina teñida de sangre o descolorida. Las hembras tienen un mayor riesgo de infecciones del tracto urinario que conducen a la sangre en la orina que los machos.

Orinar fuera de la caja de arena

Orinar fuera de la caja de arena no siempre es un problema médico, pero debe causar preocupación, especialmente cuando se combina con cualquiera de los otros síntomas mencionados anteriormente.

Causas de los problemas urinarios en gatos

A continuación posibles causas de problemas urinarios en gatos:

Urolitiasis (piedras urinarias)

Una de las causas de los problemas urinarios en gatos es la formación de cálculos urinarios. Estos también se llaman urolitos y pueden ocurrir en la vejiga o en la uretra. Estos se forman por una colección de minerales formados en el tracto urinario de los gatos.

Las radiografías o la ecografía suelen ser necesarias para diagnosticar cálculos urinarios. Los urolitos más comunes son el oxalato de calcio, formado por fosfato de magnesio y la estruvita formada por amonio.

Se puede prescribir una dieta especial que funciona disolviendo los cálculos de estruvita; sin embargo, cuando se trata de cálculos de oxalato de calcio, estos deben ser eliminados mediante cirugía. Si esta dieta falla, o si los cálculos se vuelven a forman, puede que la cirugía sea necesaria para remover los cálculos de estruvita también.

Si se trata de hembras, es posible que el veterinario la ayude a pasar las piedras haciendo un lavado de vejiga usando líquidos estériles. O que extraiga piedras pequeñas directamente de la vejiga utilizando un cistoscopio cuando el gato está bajo anestesia.

Infección urinaria

La infección del tracto urinario con hongos, bacterias, parásitos o incluso algunos virus puede ser otra causa de problemas urinarios en gatos. Aunque las infecciones bacterianas son más comunes que las infecciones por hongos, parásitos o virus, todavía son relativamente poco comunes en los gatos.

Si se diagnostica una infección, el veterinario buscará la enfermedad o problema de salud que pueda haber puesto a tu gato en riesgo de contraerla. Un ejemplo de estas son los urolitos y la diabetes. Ambas condiciones pueden aumentar el riesgo de obtener una infección del tracto urinario.

Otras enfermedades como las afecciones renales y la diabetes suelen ser más comunes en gatos mayores de 10 años. Estas condiciones alteran la acidez y la concentración de la orina. El resultado es que estos gatos presentan un mayor riesgo de contraer una infección. Esta es una causa bastante común de la presencia de problemas urinarios en gatos mayores.

El tratamiento a menudo depende de la gravedad de la infección y del organismo causante de esta. Se puede recetar terapia de fluidos, antibióticos y acidificantes urinarios.

Obstrucción uretral

El problema más grave que se asocia con las funciones urinarias es el bloqueo de la uretra bien sea parcial o totalmente. Los gatos que la presentan se esfuerzan por orinar pero producen poca o ninguna orina. Puede dar la apariencia de estar estreñido pero sus esfuerzos en la caja de arena pueden ser más a menudo un síntoma de obstrucción uretral.

Esta es una afección potencialmente mortal causada por cálculos uretrales o por tapones uretrales. Estos últimos están formados por un material blando que se forma por minerales, células y proteínas.

Los gatos machos (castrados o intactos) tienen un mayor riesgo de tener una obstrucción uretral que las hembras. Esto es gracias a que tienen una uretra que es más larga y estrecha. Las obstrucciones son una verdadera emergencia médica. Cualquier gato que se sospeche de padecer esta condición debe ser llevado de inmediato a una clínica veterinaria.

Cuando la uretra se bloquea por completo, los riñones no podrán eliminar las toxinas de la sangre a través de la orina lo que afectará el equilibrio de líquidos y electrolitos en el cuerpo. Sin tratamiento, la muerte ocurre frecuentemente cuando estos desequilibrios conducen a una insuficiencia cardíaca, a menudo en menos de veinticuatro a cuarenta y ocho horas.

El tratamiento de esta afección implica desalojar la obstrucción, que generalmente se realiza mediante el lavado de una solución estéril a través de un tubo estrecho colocado en la uretra. Una vez que se retira la obstrucción, el tratamiento adicional depende de la condición del gato.

La deshidratación y el desequilibrio de electrolíticos deben ser tratados con terapia de líquidos vía intravenosa. También se pueden administrar antibióticos para tratar y prevenir ciertas infecciones. Algunas veces también se recomiendan medicamentos para ayudar a restaurar la función de la vejiga.

Cistitis idiopática felina

Esta condición es también llamada cistitis intersticial y se trata del diagnóstico más común en gatos menores de 10 años que presentan problemas urinarios. La condición no es comprendida en su totalidad pero puede involucrar una variedad de sistemas corporales además del urinario.

La cistitis idiopática felina es un diagnóstico de exclusión. Esto quiere decir que se trata de un diagnóstico al que se llega después de descartar otras enfermedades que podrían causar síntomas similares. No hay una prueba diagnóstica específica. Condiciones como el estrés y los cambios en la alimentación pueden aumentar el riesgo. Hasta un 40-50% de los gatos tendrán otro episodio dentro de un año, pero los veterinarios no pueden predecir qué gatos tendrán recaídas.

La enfermedad puede ser crónica y frustrante para el gato, el propietario y el veterinario. El tratamiento está basado en la disminución de la gravedad así como la frecuencia de los episodios. Hay varios tratamientos médicos que han tenido grados variables de éxito, pero a menudo el veterinario comenzará a abordar cualquier problema que lo pudiera estar causando. Esto puede incluir darle solo alimentos enlatados así como reducir el estrés.

Otras causas

Otras enfermedades como la diabetes y el hipertiroidismo también pueden ser las responsables de causar algunos problemas urinarios en gatos.

Estos problemas también puede ser causados por condiciones como tumores del tracto urinario, anomalías congénitas (defectos de nacimiento) o lesiones en el tracto urinario o la médula espinal. Sin embargo, estas suelen ser causas mucho menos comunes.

¿Quiénes son propensos a los problemas urinarios en gatos?

Estos problemas rara vez se diagnostica en animales menores de un año; La edad promedio es típicamente cuatro años. Los gatos machos son generalmente más propensos a los bloqueos uretrales debido a sus uretras más estrechas.

¿Qué puede suceder si no se tratan los problemas urinarios en gatos?

Los problemas urinarios no tratados pueden causar una obstrucción parcial o completa de la uretra, impidiendo que un gato orine. Esta es una emergencia médica que puede conducir rápidamente a insuficiencia renal y / o rotura de la vejiga y puede resultar fatal si la obstrucción no se alivia de inmediato.

Prevención de los problemas urinarios en gatos

Para ayudar a garantizar que el sistema urinario de un gato esté sano, el dueño debe familiarizarse con los hábitos de alimentación, bebida y caja de arena de su gato. Un cambio en cualquiera de los hábitos del gato puede ser una pista de que algo está mal.

Lo siguiente puede ayudar a mantener el sistema urinario de un gato sano:

  • Suministra abundante agua fresca y mantén el recipiente limpio.
  • Proporciona un número adecuado de cajas de arena limpias (al menos 1.5 por gato en hogares con muchas mascotas).
  • Anima a tu gato a jugar y hacer ejercicio, manteniéndolo en un peso saludable.
  • Lleva al gato a un veterinario al menos una vez al año para visitas de bienestar y al primer síntoma de problemas.Como has visto, los problemas urinarios en gatos pueden volverse graves si no se tratan a tiempo. Vigila de cerca los hábitos de micción de tu mascota y no dejes de consultar a tu veterinario siempre que veas algo que consideras anormal.
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