Fractura De Fémur En Gatos | Causas, Diagnóstico Y Tratamiento

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La fractura de fémur en gatos es una de las fracturas más comunes que se observan en estas mascotas. Estas fracturas suelen ser el resultado de un trauma mayor como una caída o arrollamiento, pero pueden ser causadas por enfermedades que afectan la consistencia del hueso en sí.

Fractura de fémur en gatos

En general, las fracturas femorales causarán una cojera aguda y la inhabilidad de poner peso en la pata trasera afectada. Estas fracturas pueden ocurrir en un hueso inmaduro (uno que no ha terminado de crecer) o en uno maduro.

Pueden ser abiertas que son las que presentan una herida abierta en la piel que muestra un hueso expuesto; o pueden ser cerradas, en las que no se presenta abertura en la piel. Además, pueden ser simples en donde el hueso tiene una sola fractura o complejas en las que hay múltiples fragmentos de hueso sueltos.

Dependiendo de la naturaleza de la fractura y la edad del gato, se pueden indicar diferentes métodos de reparación para cada situación. Una fractura de fémur en gatos puede tener complicaciones graves si no se repara o si la reparación falla.

Posibles causas de una fractura de fémur en gatos

De todas las fracturas óseas de huesos largos las femorales son las más comunes. Estas comprenden aproximadamente del 20 al 25 por ciento de todas las fracturas en las prácticas de pequeños animales.

El traumatismo por vehículo motorizado es la causa más frecuente de una fractura de fémur en gatos. En estos casos las víctimas tienden a ser gatos machos no castrados que vagan fuera de casa y son golpeados por un automóvil. Sin embargo, gatos de ambos sexos y de cualquier edad son susceptibles a este tipo de trauma si no se mantienen restringidos.

Los gatos pueden desarrollar fracturas no traumáticas del fémur cuando existen ciertas enfermedades. Estas fracturas, también conocidas como “fracturas patológicas” suelen ser causadas por:

  • Desnutrición
  • Enfermedad sistémica como la enfermedad renal.
  • Trastornos endocrinos como el hiperparatiroidismo
  • Infección ósea (osteomielitis)
  • Cáncer (neoplasia) del hueso.

Los huesos inmaduros tienen placas de crecimiento que todavía están “abiertas” y en crecimiento. Estas regiones del hueso joven son generalmente más débiles que el hueso que ya se ha cerrado. La energía de un trauma a menudo da como resultado una fractura en estas partes del hueso inmaduro.

En consecuencia esto puede conducir a un cierre prematuro lo que resulta en un crecimiento anormal de cualquier extremo del fémur.

Diagnóstico

Es importante realizar un examen físico completo para asegurarse de que el gato no muestre signos de shock hipovolémico secundario al trauma o pérdida de sangre. También es importante asegurarse de que no haya otras lesiones presentes.

Algunas de las pruebas adicionales pueden incluir:

Radiografías de tórax

El traumatismo torácico y las contusiones pulmonares o neumotórax deben descartarse con radiografías de tórax. Esto es importante hacerlo antes de la aplicación de la anestesia para reparar la fractura de la pata.

Examen ortopédico completo

Es necesario realizar un examen ortopédico completo para buscar la causa de la lesión, así como posibles lesiones en otros huesos o articulaciones. El examen incluirá la palpación de todos los huesos y articulaciones de cada pata. Esto ayuda a detectar signos de dolor o movimiento anormal en un hueso o articulación. Además evaluará el estado neurológico de cada pata.

Este examen es especialmente importante para un animal que no puede o no quiere levantarse y moverse con las otras tres patas. La palpación específica del muslo al encontrar inflamación, hematomas y sensación anormal con el movimiento puede ser muy sugerente de una fractura de fémur en gatos.

Radiografía de la pata

Se utilizan dos vistas radiográficas del muslo del gato para confirmar el diagnóstico de fractura de fémur. Estas también pueden mostrar fracturas de pelvis o dislocación de cadera si están presentes. Según la ubicación y la gravedad de la fractura, se realizará una discusión más informada con el propietario sobre posibles tratamientos, costos y presupuestos.

Tratamiento de la fractura de fémur en gatos

El tratamiento variará según la gravedad de las lesiones y puede incluir:

  • Atención de emergencia. El shock es un resultado frecuente de un trauma mayor y debe tratarse rápidamente. Tratar el shock implica la administración de líquidos por vía intravenosa para mantener la presión arterial y brindar un suministro adecuado de oxígeno al cuerpo. Las lesiones a los pulmones y la cavidad torácica también se observan con frecuencia después de un traumatismo grave. Estas pueden requerir una oxigenación suplementaria o la eliminación de aire alrededor de los pulmones.
  • Las lesiones de tejidos blandos deben abordarse. Esto se hará para minimizar la posibilidad de que se desarrollen infecciones en la herida. Las laceraciones y otras heridas abiertas o fracturas abiertas deben limpiarse de residuos y cubrirse o cerrarse para minimizar las infecciones.
  • Tratamiento temprano de la lesión. Entre el tratamiento de emergencia del paciente y la reparación quirúrgica de la fractura, todas las lesiones ortopédicas encontradas deben tratarse. Esto se hará con férulas y / o analgésicos para que el animal se sienta cómodo hasta que se pueda tratar la fractura.
  • Reparación de la fractura. Dependiendo del tipo de fractura, su ubicación y la edad del animal, estas fracturas se pueden reparar de varias maneras. Clavos solos, clavos y alambres, placas y tornillos para huesos y fijadores externos. Todos estos se usan por separado o en combinaciones para proporcionar estabilidad a los fragmentos de huesos mientras estos se curan.
  • Medicamentos. Las fracturas femorales no se estabilizan adecuadamente con un yeso o férula. Estas, así como cualquier otra lesión traumática que pueda tener el animal, son dolorosas. Por esto al animal se le administrarán analgésicos antes y después de la cirugía.

Cuidados posteriores de una fractura de fémur en gatos

Después de la cirugía y el alta hospitalaria, la actividad física del gato se debe restringir. Esto se hace para permitir que la fractura sane correctamente. Esta restricción debe mantenrse por varias semanas después de la cirugía; sin embargo, la duración variará según la gravedad de la lesión, el tipo de fijación que se utilizó y la edad del animal.

Esta actividad restringida significa que el animal debe mantenerse confinado a un portador, jaula o habitación pequeña siempre que no pueda ser supervisado. No puede jugar rudo, incluso si pareciera sentirse bien. El uso de escaleras debe ser limitado.

Los animales cuya fractura fue reparada con un dispositivo de fijación externo tendrán pasadores que salen de la piel. Estos se deben vigilar diariamente para detectar inflamación o secreción excesiva. Algunas descargas son normales y cualquier acumulación de costras que se produzca en estos sitios se puede limpiar suavemente con agua tibia.

Los analgésicos (medicamentos para el dolor) o medicamentos antiinflamatorios deben administrarse según las indicaciones del veterinario. Algunos analgésicos pueden causar sedación. Y los medicamentos antiinflamatorios pueden causar malestar estomacal. Debes informar al veterinario si se producen efectos secundarios adversos diferentes o más intensos de los que el especialista te dijo eran de esperar.

Varias semanas después de la cirugía, se debe radiografiar el fémur nuevamente. Se hará para asegurarse de que el hueso esté sanando correctamente. Si la curación se produjo como se esperaba, se eliminará el fijador externo, si está presente. Luego se permitirá que el nivel de actividad del gato aumente lentamente hasta volver a la normalidad.

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