Celo En Gatas | Signos Y Cómo Cuidar A Tu Mascota

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Los síntomas del celo en las gatas pueden probar la paciencia incluso de los dueños de mascotas más cariñosos. Es por esto que los veterinarios recomiendan que las hembras se esterilicen antes de que ocurra el primer ciclo de celo. Las gatas cuando están en celo han entrado en la fase del ciclo de reproducción que está caracterizado por su receptividad a los machos y al hecho del apareamiento.

Como dueño es de vital importancia que sepas cómo reconocer cuando tu mascota está en celo. Esto es esencial para que puedas comprender sus actitudes y cuidarla con la atención adecuada. Es importante saber que aunque el celo en las gatas es lo que ocurre, este período también afectará a tu gato macho.

Celo en las gatas

Lo primero que debes saber es que estos periodos de celo ocurren en ciertas épocas del año. Son estos momentos en los que la gata está predispuesta a ser fertilizada por parte de un macho con la única intención de procrear. Este encuentro sexual solo ocurrirá mientras la gata está en celo:

  • Las gatas comienzan a experimentar su primer celo cerca de los 6 o 9 meses. Si tiene pelo corto, es más probable que el celo en las gatas empiece antes de las que tienen pelo largo. De hecho, este tipos de gatos puede retrasar el estro hasta aproximadamente los 15 meses.
  • Las perras, por ejemplo, solo experimentan una temporada de celo, sin embargo, en el caso de las gatas este proceso es diferente. Estas pueden experimentar más de un período de celo en un reducido período de tiempo. De hecho, suele ser más frecuente durante la primavera y el verano.

Durante estas estaciones, la frecuencia de los períodos del celo puede llegar a aumentar. De hecho, puede aparecer tan a menudo como cada dos o tres semanas. Sin embargo, lamentablemente no existe ninguna regla fija que pueda ayudarnos a conocer con exactitud la frecuencia del celo en las gatas. La razón de esto es que los factores, que se enumeran a continuación, pueden afectar a cada gata de manera individual:

  • Peso y genética
  • Los celos son más frecuentes durante los períodos cálidos, es decir, que infieren aspectos como la luz y / o el clima.
  • Un hecho curioso es que las gatas, cuando están en un grupo con otras hembras, pueden experimentar el celo al mismo tiempo. Basta que una esté en este período para que las demás que están en contacto con ella, lo hagan también. Esto se debe a que se liberan feromonas que pueden causar la aparición del celo en las gatas. Esto es común específicamente si hay presencia de otros gatos machos en el área.

Fases del celo en las gatas

También es importante que conozcas las fases en que se divide el celo, estas fases preparan a la hembra para la fertilización:

  • Proestro: en esta etapa la gata puede mostrarse más cariñosa de lo habitual. La hembra vocalizará más a menudo y con sonidos muy particulares. Y comenzará a mostrar los primeros síntomas del celo, aunque esta es una fase menos sufrida.
  • Estro: esta es una etapa de duración variable que generalmente dura alrededor de 19 a 14 días. La gata estará lista para la relación sexual con el macho. Este es el preciso momento en el que puede producirse el embarazo. Es por esto que debemos tomar todas las precauciones que sean necesarias para evitarlo si no deseamos un embarazo.
  • Interestrus: La gata no es fértil en esta etapa.
  • Anestrus: este es el final del ciclo del celo en las gatas. Esta etapa puede durar de 30 a 90 días.

En estos últimos periodos, también debes tener en cuenta que tu gata ha experimentado cambios psicológicos y físicos extremos. Esto es el resultado de haberse visto abrumada por una liberación hormonal. Por lo tanto, podría experimentar un embarazo falso, proceso también conocido como pseudopreñez.

El celo puede afectar también a los gatos machos

Los gatos machos no entran en un período de celo como lo hacen las hembras. Ellos pueden aparearse desde alrededor de los 8 a 12 meses. A diferencia de las hembras, el gato macho estará listo para aparearse durante todo el año.

Sin embargo, cuando detecta el olor que producen las hembras en celo o escuchan el llamado de una gata en celo, los gatos comienzan a reunirse con las hembras.

Ya hemos explicado anteriormente que no hay ciclos de celo en los machos. Sin mebargo, la realidad es que durante las estaciones de invierno y otoño su libido es menor que cuando hace un clima más caluroso. Esto se debe a que el factor ambiental siempre afecta al gato. Sin embargo, esto no significa que si el macho oye a una hembra en celo en un día de invierno no intentará encontrarla.

Síntomas del celo en las gatas

Ya que conoces las características básicas de cómo ocurre el celo en las gatas, es tiempo de conocer los signos que te ayudarán a reconocer cuándo tu gata está en celo.

A diferencia de lo que se puede notar en el celo de las perras, las gatas nunca sangran cuando están preparadas para la copulación con el macho. Sin embargo, a pesar de la ausencia de este signo visible, se hace imposible durante este período ignorar los síntomas que muestra una gata en celo. Lo más evidente será que ella maullará mucho más de lo normal. Este maullido a menudo suena como los gritos de un niño pequeño.

También verás que ella comenzará a frotarse con todo y con todos. Rascará los muebles y mostrará más afecto que lo normal. También es habitual que cuando acaricias a tu mascota durante este período hormonal, ella mueva su cuerpo en dirección opuesta. Es una postura que se presenta como si recibiera al macho. También puede intentar huir de casa en busca de un candidato para aparearse, así que debes tener mucho cuidado.

Síntomas del celo en los gatos machos

Cuando el macho percibe los olores o escucha los gritos de una hembra en celo, este comenzará a experimentar ciertos “signos de celo” que son también fácilmente reconocibles. Parecerán más nerviosos, comenzarán a maullar insistentemente e inclusive pueden temblar de la emoción.

También podrás notar que marcará nuevas áreas con su orina. Lo hace para marcar su territorio y así dejar en claro que la hembra que está en celo le pertenece. Su actitud entera puede volverse aún más territorial, y por lo tanto, puede volverse más agresivo, especialmente hacia otros machos.

Cuidando a una gata en celo

Como dueños necesitamos saber cómo prestar más atención a una gata en celo porque se volverá más sensible y en consecuencia necesitará más afecto. Además, si te distraes durante este período, es probable que huya del hogar en busca de un compañero para aparearse. Los especialistas sugieren jugar con tu gata en celo, acariciarla, prestarle más atención y mimarla más. Todo esto se hace con el objetivo de hacer que se sienta más tranquila y cuidada.

Para proteger a una gata en celo de los machos que vendrán a buscarla, es recomendable que cierre las ventanas y balcones, ya que la gata podría fácilmente escapar. Para cuidar apropiadamente a tu gata en este momento y ayudarla a que deje de sufrir, la mejor idea es hablar con tu veterinario y considerar esterilizarla. Esta es la solución definitiva que eliminará los síntomas y el peligro del celo.

Esta operación, como todo procedimiento quirúrgico, puede implicar ciertos riesgos naturales. Sin embargo, se hace esencial llevarla a cabo si queremos un mayor y definitivo bienestar para nuestro animal. Aunado a esto, esta es la manera en que se evitan ciertos problemas de salud que pueden afectarla, como la piometra o un embarazo psicológico.

El celo en las gatas es un proceso natural que ocurre mientras tu hembra esté, como se dice, “intacta”, es decir, que no ha sido esterilizada. Con este conocimiento será mucho más sencillo como dueño entender y manejar los períodos de celo que sucederán mientras no esté esterilizada.

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